22 de julio de 2017

EL TIEMPO SONRÍE

Hoy el día
es como una flor.
Una flor cariñosa.
Pétalo a pétalo
va besando
todas mis horas.
El tiempo sonríe.
Y la vida
huele a paraíso.
Me siento
como un niño.
Me dan ganas
de bajar
a jugar a la calle.
El poema
se ríe
y me da un beso.

21 de julio de 2017

EN UN VERGEL DEL TIEMPO

En un vergel del tiempo
allí existo y sonrío
en la noche de los deseos
allí soy alegría y latido
en el oasis de las emociones
allí me ilumino y respiro
en el paraíso de mi yo no muerto
allí todavía soy entusiasmo y rugido.

20 de julio de 2017

HUYO ATERRADO

Las siete de la tarde.
Calor.
Me siento
en un banco
de la rambla.
Frente a mí
otro banco
con seis señoras sentadas.
Todas muy mayores.
Todas con la falda
por encima de la rodilla
y las piernas abiertas.
Enseñándolo todo.
Huyo aterrado.
No sé qué pretenden.
Pero conmigo que no cuenten.

19 de julio de 2017

EL SOL

El sol
y su puta madre.

18 de julio de 2017

PALOMA

Paloma.
Vuela.
Escribe.
Ríe y besa.
Eres la palabra
el cielo
la luna
el sueño
y la estrella.

LOS LADRONES

Aparecen los ladrones
en la tele
en la radio
en la prensa
acusando de incumplir la ley.

17 de julio de 2017

EL ENGRANAJE DE LA VIDA

Ayer.
Justo ayer.
La muerte.
La vida.
El mismo día.
Todo sucede tranquilamente.
El engranaje de la vida
funciona a las mil maravillas.
De tan natural
casi que no da miedo.
Nace gente.
Muere gente.
Sonrisas.
Lágrimas.
La vida se llena de cruces.
Y también de hermosos futuros.
Sigo caminando sin entender nada.
No sé para qué nací.
No sé para qué vivo.
No sé por qué moriré.
Tanto tiempo de vida
que se perderá para siempre...
Tantos latidos...
Tantas esperanzas...
Miro al cielo.
No hay respuestas.
Somos la frágil sombra
de una insignificante anécdota
perdida en la inmensidad del universo.

16 de julio de 2017

OTRO AÑO MÁS

Otro año más.
Esto no pinta bien.
Desde aquí oigo
cómo aplauden los muertos
y tararean mi nombre con entusiasmo.

15 de julio de 2017

LA ROSA

La rosa
de las rosas
le dio un beso
de luz
y alegría
al entristecido clavel.

14 de julio de 2017

EL MALDITO ACANTILADO

A veces
se abre una puerta
del pasado
y asoma una persona
que no suele estar contenta conmigo.
Aparece discretamente.
Y con voz humilde me saluda.
Entonces me hago recuerdo.
Y me doy pena.
Y me rompo por dentro.
Y me hago pequeño.
Triste.
Solo.
Casi lágrima.
Y haría lo que fuera
por corregirme
y llenar de luz a esa persona.
Pero no puedo.
Soy el viento
que siempre se aleja
estrellándose en todas partes.
Soy el loco irreversible
que deambula por las calles
buscando el secreto de la alegría.
Soy el maldito acantilado
de tristes ilusiones y sueños rotos
por el que se despeñan las almas ciegas.

13 de julio de 2017

TRONDHEIM 2

He vuelto de Trondheim.
El tranvía
descarriló al frenar
para no atropellarme.
Dieciséis heridos.
Cuatro muy graves.
Y dos en cuidados intensivos.
A mí no me ha ocurrido nada.
Al día siguiente lo celebré en el McDonald's.

11 de julio de 2017

TRONDHEIM

No he de ir a Trondheim.
Lo he comprendido
nada más acabar
de ver el reportaje por televisión.
Si voy ocurrirá esto:
Iré a cenar a un McDonald's.
Solo.
Oscurecerá de repente.
Lloverá mucho.
La poca gente
que camine por la calle
desaparecerá.
Desde la mesa del rincón
miraré como se va la vida
a través de los fríos ventanales.
Y de repente lloraré.
Nadie me hará caso.
Los pocos noruegos del local
me mirarán con ojos lejanos y helados.
Pasará el tiempo.
Y seguiré solo.
El encargado me instará a que me marche.
Que ya es hora de cerrar.
Yo no querré irme
porque aceptaré ese McDonald's
como último refugio
de una vida cansada y atormentada.
Acabarán llamando a la policía.
Y antes de que lleguen
escaparé corriendo y me arrojaré al tranvía.

10 de julio de 2017

UNA SARTA DE IMPOSIBLES

Detrás de cada uno
de mis días:
una sarta de imposibles.
El tiempo los mira
y se ríe.
De mí.
Y de mis días.
Yo también me río.
Del tiempo.
Y de los imposibles.
Qué pueden hacerme
cuando ya no esperas nada?

BUSCANDO

De aquí a un rato
saldrá mi cuerpo a la calle.
Tiene cosas que hacer.
Allá él.
No le digo nada.
Es su vida.
Que le vaya muy bien.
Yo mientras tanto
seguiré buscando
por los recovecos del tiempo
aquellas cosas que me hacían feliz.

9 de julio de 2017

DESCORCHANDO EL DOMINGO

Acabo de descorchar el domingo.
El sol ya amenaza por el horizonte.
Ahora mismo el silencio es el rey de la calle.
Los pájaros lo retan de vez en cuando.
Me gusta ver el día cuando las horas aún bostezan.
Un día nuevo que se despereza en pleno verano.
Probablemente sea un día que no pase a la historia.
Como tantos otros días que pasaron por nuestras vidas.
La vida es un péndulo que tiende a estabilizarse.
Cuando la cuerda se queda quieta nosotros dejamos de respirar.
Y luego nos queman o nos entierran y poco después nos olvidan.
Como a tantos otros que nos precedieron
y que también descorcharon innumerables domingos
que se perdieron entre la niebla desagradecida del tiempo.
No quiero pensarlo.
El poema está mirándome enfurruñado.
Seguramente hubiera preferido ser un poema romántico.
O de esos poemas que son abrazados por aplausos y suspiros.
Lo siento por él.
Aunque le prometo que ya lo dejo en paz.
Desaparezco entre la selva de mis versos
y dejo que la sombra de los latidos me oculte la verdad.
Aún así la ventana de la vida está mirándome preocupada.
No le gusta cuando escarbo entre la basura de la realidad.
Le pido disculpas y la acaricio con tierna complicidad.
Me asomo y respiro esta mañana que huele a nueva y a calor.
Quizá hoy sea el día que aparezca inesperada por la puerta Doña Ilusión.