9 de diciembre de 2017

EL DIOS GRIS

Nublado.
Frío.
Desapacible.
La ciudad está oscura.
Ha vuelto el Dios Gris.
Alabado seas, oh Señor
de las Magníficas Tinieblas.
El sol está castigado.
Por abusón.
Hoy ni come ni cena.
Y mañana lo mismo
hasta que pida perdón.
Por fin los corazones rotos
podemos salir a la calle
y disfrutar de una tristeza sin igual.
Miro las nubes y me las comería a besos.

4 comentarios:

  1. Un buen final para disipar la tristeza y toda el agua de las nubes para hidratarse. Abrazo con calor solar.

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  2. Me encanto eso de: Alabado seas, oh Señor de las Magnificas Tinieblas.... saludos desde mi oscuridad

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  3. Los que nacimos
    bajo la sombra de la noche invernal
    de las heladas
    en épocas de fríos y pieles congeladas
    late bajo nuestra aparente corteza inmóvil
    un nudo de fuegos, chimeneas y mantas
    y una piel acostumbrada a curtirse
    para sobrevivir a las durezas de la vida
    y las heladas
    bajo los congelados rios
    aguardamos adormecidos
    entre nuestros brazos
    las semillas aladas
    una impenitente primavera

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